Skip to content Skip to footer

Bulgaria: el país número 21 de la UE en adoptar el euro

Bulgaria se ha convertido en el vigésimo país en adoptar el euro, sustituyendo a la leva tras 20 años de pertenencia a la Unión Europea. La incorporación del país a la eurozona quedó aprobada mediante una decisión del Consejo de la Unión Europea, una vez cumplidos los criterios de convergencia exigidos por la normativa comunitaria. El texto establece el tipo de conversión “irrevocable” entre el lev búlgaro y la moneda única.

El pasado 1 de enero, el país balcánico inició el nuevo año renovando su sistema monetario y adoptando el euro como moneda oficial. Una decisión que los distintos gobiernos búlgaros han impulsado durante los últimos años con la intención de dinamizar la economía del país, el más pobre de la UE, y reforzar sus vínculos con Occidente.

El Banco Central Europeo ha señalado que la introducción del euro en Bulgaria ha sido posible tras un “proceso de preparación técnica y logística que ha permitido la puesta en circulación de billetes y monedas”. Esta decisión otorga al país la posibilidad de participar en la supervisión bancaria y en los mecanismos de estabilidad financiera asociados al nuevo sistema monetario.

“Doy la más calurosa bienvenida a Bulgaria a la familia del euro”, declaró Christine Lagarde, presidenta del BCE, quien definió al euro como una moneda que representa un “poderoso símbolo de valores compartidos y fuerza colectiva”. Por su parte, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, afirmó que el ingreso de Bulgaria en la eurozona supone “un hito importante” para los ciudadanos del país. Además, aseguró que facilitará los viajes y la vida en el extranjero, impulsará la transparencia y la competitividad de los mercados y favorecerá el comercio.

UN SIGNO DE PERTENENCIA

El gobernador del Banco Central búlgaro, Dimitar Radev, subrayó que el euro va mucho más allá de ser “una moneda”, ya que constituye “un signo de pertenencia”. No obstante, según la última encuesta del Eurobarómetro, el 49 % de los ciudadanos búlgaros se mostraba en contra del cambio de divisa.

En relación con este rechazo, el primer ministro, Rosen Zheliazkov, afirmó que contaba con “la tolerancia y la comprensión de los ciudadanos y las empresas”. La inflación que arrastra el país del mar Negro ha sido motivo de preocupación constante, especialmente tras el aumento del 5 % en los precios de los alimentos en noviembre, más del doble que la media de la eurozona, según datos del Instituto Nacional de Estadística. Ante la percepción de que esta situación pudiera estar relacionada con la adopción del euro, Zheliazkov negó que la nueva moneda sea la principal causante.

Por otro lado, la decisión no ha estado exenta de protestas. Han surgido campañas contrarias a la adopción del euro, lideradas principalmente por partidos de derechas y formaciones nacionalistas, que han promovido una visión negativa del cambio de moneda y han avivado el temor a una subida generalizada de los precios.

Desde la implantación del euro como moneda única en enero de 2002, ya son 20 los países que han adoptado esta divisa en su sistema económico, utilizada actualmente por más de 350 millones de europeos.

Utilizamos cookies propias y de terceros para obtener datos estadísticos. Si acepta o continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Puede consular la política de privacidad aquí .