
Las visitas de líderes mundiales para reunirse con sus homónimos de otros países son fundamentales para el establecimiento y desarrollo de las relaciones internacionales. Más allá de suponer simples encuentros diplomáticos, se tratan de momentos clave mediante los que se definen estrategias, se construyen alianzas o incluso en ocasiones se marcan distancias.
Sin embargo, algunas reuniones entre líderes mundiales son más habituales que otras, ya sea por las relaciones previas entre ambos países o por el contexto internacional del momento. Es por esta razón por la que las diferentes visitas del presidente chino Xi Jinping a Europa en 2024 han adquirido relevancia, ya que muestran que la importancia de las relaciones entre China y Europa se ha incrementado, especialmente en un contexto de desafíos y cambios que exige la necesidad de abordar temas como el avance de la tecnología y el comercio.
Otras visitas de Xi Jinping a Europa
Hasta 2024, Xi Jinping había visitado cinco veces Europa. En esta última ocasión su viaje recaló en tres países: Francia, Serbia y Hungría.
Respecto a Francia, cabe destacar que, de los países del continente europeo, se trata de uno con los que China ha tenido una relación diplomática más estrecha; además de por razones comerciales, por la afinidad existente entre Macron y Xi Jinping. Sin embargo, en esta ocasión debían abordar cuestiones en las que tienen enfoques diferentes: en primer lugar, la importancia del papel de China en la guerra de Ucrania, y, en segundo lugar, las diferencias en sus visiones comerciales, puesto que, desde el punto de vista europeo, China tiene una sobreproducción que genera desequilibrios en el mercado perjudiciales para Europa.
A diferencia de esto, la relación con Serbia y Hungría se encuentra más alineada en cuanto a enfoques de comercio o en lo que respecta a la posición con Rusia, lo que hace que algunos expertos consideren que la finalización de su visita en estos dos países sea para estrechar lazos en las fortalezas de las relaciones internacionales de China.
La última visita a Gran Canaria
Uno de los enclaves que más sorprende como lugar de visita de Xi Jinping es Gran Canaria, aunque el líder chino ya había visitado la isla en dos ocasiones anteriores. La primera fue en 2016, cuando se hospedó en Maspalomas. Tres años más tarde, en 2019, hizo escala en Tenerife tras asistir a la cumbre de los BRICS en Brasil. La tercera y última ocasión ha tenido lugar recientemente, en noviembre de 2024.
Las razones estratégicas de esta visita son diversas y podrían encontrarse en su situación geográfica y sus vínculos con África y América Latina. Su presencia en el archipiélago se muestra en sectores como el turismo, la logística portuaria y especialmente la pesca. Asimismo, China ha aumentado su influencia en África a través de cooperación en materias como seguridad e inversiones, para lo que se ha servido de la situación estratégica de Gran Canaria como eje en su expansión global.
Por último, la situación de Gran Canaria se hace especialmente atractiva para China en cuanto a su posición respecto al continente americano. La rivalidad con Estados Unidos por cuestiones como la IA o el 5G hace que la competencia por la hegemonía del orden mundial sea latente. Por eso mismo China comprende que debe avanzar también en sus relaciones con América Latina, fortaleciendo así sus lazos con otros países de América y debilitando con ello el poder estadounidense.
Europa, China y el juego del poder
La posición de China en el orden mundial en un futuro próximo es una de las cuestiones primordiales en materia de política internacional. Su avance tecnológico, así como en el desarrollo de energías verdes, son tan solo dos ejemplos de cuestiones en las que despunta y a la vez preocupa al resto de actores internacionales.
Las incógnitas que presenta el nuevo orden mundial se han incrementado con la llegada de Trump a la Casa Blanca, e inevitablemente esto sitúa a la Unión Europea en una posición que condiciona enormemente su futuro. Si bien la apuesta de los expertos en la materia siempre es la cooperación antes que la confrontación, en negociación se requiere tener algo que el otro necesite para, simplemente, ser escuchado. Tal y como dijo David Cameron «si no estás en la mesa, estás en el menú».
En un mundo cambiante con retos que aún ni siquiera se encuentran claramente definidos, encontrar la oportunidad de posicionarse como un actor relevante se trata de una cuestión prioritaria para la Unión Europea y sus Estados miembros en conjunto.
Así las cosas, estrechar lazos con China es una cuestión de prioridad. Así, la situación de interés de Gran Canaria podría situar a España en una posición favorable para negociar cuestiones que no solo interesen dentro de nuestras fronteras, sino que también ayuden a nuestros socios y en última instancia al mercado común europeo, una de las claves de la fortaleza interna y externa de la Unión Europea.